Hoy es un día algo triste para un servidor. He vendido mi querido Cenoura, modelo construido por el señor Antonio Basilio, que tan buenos resultados me a dado. Deshacerse de el no ha sido fácil, pero con el nuevo barco, un Pikanto, en camino, y no pudiendome permitir tener los dos, he tenido que venderlo.
Es uno de esos barcos únicos, construido e madera, que sabe Dios, cuantas horas de trabajo tendrá encima.
A partir de ahora podrá verse por Almeria, espero que al nuevo armador le de tantas alegrías como ha mi, y espero que lo cuide como lo que es, una obra de arte, además de navegar.
Gracias por todo, querido Cenoura, ESP 325. Ha sido un honor
No hay comentarios:
Publicar un comentario